Poblaciones e Individuos

Poblaciones e Individuos

Cuando una población o grupo de poblaciones presenta similitudes morfológicas, comparte el Nicho ecológico y escapa de fecundarse entre sí, estamos en presencia de una especie.

Para definir la especie se utiliza generalmente el criterio de fecundidad de los híbridos:  

Individuos de la misma especie, pertenecientes a variedades distintas, dan lugar a híbridos que son fecundos entre sí.

Pero un cruce de individuos provenientes de especies diferentes produce híbridos estériles:

El mulo, híbrido de un asno y una yegua, es estéril.

A nivel celular, una especie se caracteriza por la posición de un número rigurosamente constante de cromosomas (cuyas formas son constantes),  que constituyen el material genético de la especie.

Los conjuntos de poblaciones que habitan una área determinada se llaman comunidades.

En un bosque, un lago o un desierto habitan comunidades de plantas y animales pertenecientes a varias especies, adaptadas a esos biomas.

Las poblaciones no se mantienen estables, sino que se modifican bajo el influjo de una serie de factores.

La estructura de la población varía como consecuencia de la selección natural: unos individuos se adaptan mejor a su ambiente y tienden a sobrevivir en mayor número que su que otros menos adaptados.

La acción de los predadores marca la muerte de un porcentaje de la población cada año.

Las enfermedades, epidemias y parásitos hacen sucumbir un gran número de plantas y animales.

La abundancia de alimento disponible favorece el aumento de población es, mientras que su escasez provoca la muerte de muchos individuos.

Los fenómenos naturales también influyen en la dinámica de la población: lluvias torrenciales, prolongadas sequías, bruscos cambios de temperatura, fuertes vientos, movimientos sísmicos.

Los índices de natalidad y mortalidad inciden en la cuantía de la población.

Para que la densidad aumente es necesario que la natalidad sea más elevada que la mortalidad. 

A ello debe sumarse la incidencia de las migraciones, es decir, el movimiento de los individuos a través de los territorios que normalmente ocupan.

Este movimiento puede adoptar 3 formas:

  1. Emigración o movimiento de sentido único hacia afuera.
  2. Inmigración o movimiento de sentido único hacia adentro, y
  3. Migración propiamente dicha ( salida y regreso periódicos).  

La estructura de la población depende de la distribución por grupos de edad y sexo.

  1. Una población en expansión rápida comprende generalmente una gran proporción de individuos jóvenes.
  2. Una población estable tiene una distribución uniforme de edades.
  3. Una población decadente contiene una gran proporción de individuos envejecidos.

Las pirámides de población son representaciones gráficas en las que se relacionan dos o más variables ( como edades y sexo) con los resultados obtenidos en un censo.

La base de la pirámide representa a los individuos más jóvenes y es tanto mayor cuanto más alta es la natalidad.

interacciones naturales de los individuos

Cada especie cumple una función y ocupa un lugar determinado en el espacio físico, es decir, un Nicho ecológico.

Los organismos conviven de una manera ordenada y en recíproca influencia, constituyendo una comunidad.

El nicho ecológico se define por los papeles y asociaciones de una determinada especie de la comunidad de la cual forma parte.

Y por la manera en que los organismos interaccionan con las partes bióticas y abióticas de su ambiente.

las relaciones entre los individuos de cada comunidad pueden ser de distintos tipos.

Son de competencia cuando los organismos se encuentran empeñados en conseguir un mismo recurso del ambiente.

Esta interacción competitiva puede comprender el espacio, los alimentos la luz, la seguridad frente a los predadores.

Afecta adversamente al crecimiento y la supervivencia de las especies.

Otro tipo de relación es la predación, conducta por la cual un organismo captura a otro para consumirlos total o parcialmente nutriéndose de ellos.

En el caso de los carnívoros, que matan y se alimentan de los herbívoros, es el caso también de estos con respecto a las plantas.

La relación entre predadores y presas no afecta a estas últimas en términos de especie, porque la pérdida de individuos se compensa con su tasa de reproducción.  

Por otra parte, las poblaciones de presas son siempre mayores que las depredadores.

En general, la predación permite que el número de individuos se mantenga relativamente constante.

Las orcas, por ejemplo, se convierten en un regulador del crecimiento de la población de Los Lobos Marinos.

La cantidad de vegetales existentes en proporción con el número de herbívoros contribuye a la estabilidad ecológica.

Cuando en un área verde de reducida extensión se ubica una cantidad excesiva de herbívoros, en terreno llega a perder sus vegetales y puede tardar en recuperar su aspecto original y la cantidad de animales que ha sucumbido al verse privada de alimento.

El parasitismo se da cuando un organismo vive sobre o dentro de otro, obteniendo de su sustento.

El huésped es hábitat y fuente de alimento y energía del parásito.

Son ectoparasitos los organismos que viven en la superficie del huésped, como las garrapatas de los animales domésticos los ácaros y piojos de la epidermis humana.

Son endoparásitos los que viven dentro del huésped, como el tripanosoma de la vinchuca o la lombriz solitaria qué próspera en los intestinos del hombre.

Hay plantas que sintetizan sustancias repelentes para alejar o interferir en desarrollo de otros organismos. algunos árboles producen inhibidores químicos qué impide la proliferación de colonias bacterianas.

Este es un caso de antibiosis.  

La simbiosis sugiere una asociación íntima entre dos especies. viviendo juntas pueden obtener beneficios mutuos que no gozarían cada una por separado.

Los que llamamos líquenes, por ejemplo, son en realidad una asociación simbiótica entre hongos y algas unicelulares.

Las algas, validez de su clorofila, producen con la fotosíntesis los carbohidratos que ambas especies necesitan, mientras que los hongos, en capa de por carecen de clorofila, contribuyen a la sociedad con el agua y las sustancias minerales que captan del medio.

Un tipo de relación simbiótica qué beneficia solamente a uno de los dos individuos es el comensalismo.

Se da, por ejemplo, entre cangrejos que se albergan dentro de los moluscos bivalvos.

Otro ejemplo, es el de las bacterias comensales del sistema digestivo.

En cualquier caso, el comensal obtiene varios beneficios.

Puede disponer de un sustrato físico adecuado sobre el cual crecer:

las plantas epífitas se adhieren a los grandes árboles y se desarrollan sobre sus ramas, donde reciben los rayos del sol que no llegan a hasta el suelo.

Además, los comensales aprovechan parte del alimento obtenido he desperdiciado por el huésped.

El mutualismo es un tipo de simbiosis forzosa benéfica para los individuos.

Es el caso de los microorganismos que digieren celulosa y los animales que los albergan.

Las termitas son incapaces de digerir la celulosa de la madera que constituye su alimento principal, pero por ellas no hacen cierto flagelados que se alojan en su en su intestino, sin esto no pueden vivir.

Los Pinos y Los Nogales mantienen una relación mutualista con los hongos que cubren sus raíces y nos facilitan la absorción de agua y sales minerales, mientras que los hongos se alimentan con material orgánico sintetizado por sus huéspedes.

Todas estas relaciones y asociaciones son de gran importancia para la vida de las especies.

En virtud de ellas, unas especies son fuentes de alimentos de otras, unas especies son agentes de reproducción de otras, unas especies ofrecen refugio y protección a otra.

Cuando esas especies se asocian para prestarse mutuos servicios, sus relaciones alcanzan cierto equilibrio y favorecen una relativa estabilidad del ecosistema  que la alberga.

poblaciones: comunidades

Llamamos comunidad a la totalidad de los organismos que habitan un área determinada.

Las comunidades bióticas son la parte viva de los ecosistemas.

Existen comunidades principales y secundarias.

Las principales son las que, junto con su hábitat físico, resultan autosuficientes y conforman, en consecuencia, ecosistemas completos.

Esa autosuficiencia significa que todas las transferencia de energía y de materiales tienen lugar en su interior.

El exterior sólo toman la imprescindible energía solar y las sustancias orgánicas qué les provee el medio. 

Para ello cuentan con un complejo grado de organización.

Las comunidades secundarias también desarrollan entre sus integrantes la mayor parte de las relaciones tróficas, pero deben apelar a un significativo intercambio de materiales energéticos con las comunidades circundantes.

No son pues, autosuficientes.

Algunas comunidades menores se caracterizan por su transitoriedad.

Es el caso de un charco que la lluvia forma en una región seca ikeda lugar por breve tiempo a una intensa actividad biológica.

Otro ejemplo es un tronco en descomposición, donde se forma una comunidad de hongos, líquenes e invertebrados, que pervive hasta que el tronco se desintegran totalmente.

Cada comunidad biótica se identifica por sus especies dominantes.

En un bosque, por ejemplo, predomina una especie principal,  sean palmeras, pinos o coihues.

Pero esa especie dominante no es el único elemento vivo del ecosistema:

Con ella conviven otras plantas y también animales.

Es, sin embargo, la especie que provee su mayor biomasa y a la que se adaptan las otras especies.

La especie dominante, al con una mayor cantidad de individuos y proveer de alimento a las demás especies, principal aporte de energía y materia orgánica e impone su sello al ecosistema en el que prevalece.

Pero las comunidades, aún las dominantes, no son eternas.

En el continuo proceso de evolución de la naturaleza, lento pero irreversible, unas comunidades bióticas son reemplazadas por otras.

Tal es lo que se llama sucesión de comunidades.

Entre las causas de esta sucesión están los cambios climáticos, las modificaciones del medio físico, la introducción de organismos ajenos al medio.

En una depresión del terreno, por ejemplo, puede formarse un lago, pero a lo largo del tiempo esa depresión puede verse inundada de sedimentos que la cubren y provocan la desaparición del lago.

Las comunidades acuáticas sucumbirán y en su lugar se instalarán comunidades terrestres.

Luego de sucesivas etapas caracterizada por comunidades transitorias que se van reemplazando, la sucesión culmina en una comunidad mejor adaptada a las condiciones de clima y suelo.

Será más rica compleja y eficaz y también más estable y equilibrada.

Pero el clímax perfecto no se alcanzará jamás. 

Los ecosistemas son siempre dinámicos y cambiantes, ya que la naturaleza se halla en constante evolución.

El clímax ecológico es un postulado abstracto que no refleja la realidad, lenta e imperceptiblemente alterada a lo largo del tiempo y a veces bruscamente, cuando interviene el hombre.

La Unión Hace La Vida
En cualquier rincón de la naturaleza, la vida es una empresa colectiva. Todos los organismos, cualquiera sea su grado de complejidad, pasan gran parte de su existencia no sólo en contacto con su propia especie, sino también en íntima y durable asociación con otras formas de vida de distinto origen genético. Si se los separa de ellas, es posible que sucumban. animales, plantas y microbios se reúnen en infinidad de  combinaciones. A veces, organismos considerados como de una especie biológica resultan proceder de dos o más especies. Un caso más típico de asociación es la simbiosis. Es la que mayores ventajas mutuas ofrece a los organismos asociados. Esto entrelazado sus funciones vitales durante su desarrollo evolutivo no han llegado al punto de ser interdependiente, adaptándose sutilmente uno al otro.

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