las plantas con flores

Las Plantas Con Flores

La luz solar es una necesidad imperiosa para las plantas, que alargan sus tallos para alcanzarla. Aquellas que no lo reciben adecuadamente, logran escaso desarrollo y forman los tapices del bosque.

Las plantas se perfeccionan

También llamadas espermafitas, las fanerógamas son plantas cuyos órganos reproductores son perfectamente visibles, es decir, que tienen flores aparentes, al contrario de lo que ocurre con las criptógamas.

Sin embargo, no son las flores lo más importante para un vegetal, sino la posesión de semillas, órganos que contienen un embrión y reservas nutritivas y que en un momento dado se desprenden, aptas para germinar.

Esencialmente, las fanerógamas son plantas con semillas y, accesoriamente, plantas con flores.

Su aparato vegetativo se compone de raíz tallo y hojas.

las fanerógamas o espermafitas, se dividen en:

  1. gimnospermas y en las
  2. angiospermas

Las gimnospermas, primera división de las fanerógamas, tienen las semillas colocadas entre unas hojas coriáceas e imbricadas, como se ven las piñas de los Pinos.

Carecen de frutos propiamente dicho.

Por lo general son plantas leñosas, arbustos o árboles, a veces de talla gigantesca.

Las hojas, con nervaduras rudimentarias, suelen reducirse a agujas ( pinos, abetos), pero se mantienen verdes durante casi todo el año.

Los vasos conductores no son tan definidos como los de las angiospermas; los hay en cambio productores de una sustancia densa la resina.

Representantes típicos de las gimnospermas son las coníferas:

  • Abetos,
  • Alerces,
  • Araucarias,
  • Cipreses,
  • Abedules y
  • sobre todo las numerosas especies de Pinos.

Estos últimos son árboles resinosos que llegan a tener 30 metros de altura, con copa cónica y densa, hojas cortas, gruesas y rígidas, y corteza rojiza.

Las plantas son la fresca y colorida vestimenta del paisaje, participan activamente en los ecosistemas y, con sus procesos bioquímicos, alimentan al reino animal.

Resisten fácilmente las heladas, pero no la humedad excesiva.

La raíz es inicialmente pivotante, pero luego se ramifica.

El tallo es un tronco cilíndrico. Sus hojas son agujas resistentes.

Las piñas son en realidad inflorescencias femeninas, cuyos óvulos se insertan en las axilas de unas escamas leñosas protectoras.

Durante la época de la polinización, orientan su punta hacia arriba y entreabren sus escamas para permitir la fecundación, después de lo cual éstas se cierran para abrirse más tarde.

Hay unas 150 especies de Pinos, La mayoría de ellas en el hemisferio norte.

El fruto fue una adquisición decisiva de la evolución vegetal, y con él la posesión de semillas, órganos que contienen un embrión y reservas nutritivas y qué, cuando están aptos para germinar, se desprenden espontáneamente y dan lugar a una nueva planta.

plantas con flores despiertan el esplendor floral

Las angiospermas, segunda división de las fanerógamas, son encerradas y protegidas en el ovario, cuyo desarrollo da lugar al fruto.

Con la aparición de las angiospermas, la tierra se llenó de coloridas plantas con flores.

Muchas especies del cenozoico se extinguieron, pero aún hoy perduran unas 200.000 especies.

Son la mayoría de las plantas, herbáceas o leñosas, que conocemos actualmente.

Se subdividen en dos grupos:

  1. Monocotiledóneas, cuya semilla no está dividida y cuando germina produce una sola hoja original. Entre ellas están las hierbas, jacintos, gladiolos, azucenas, lirios orquídeas, palmeras y gramíneas ( trigo, maíz, arroz, avena, cebada, centeno, mijo, caña de azúcar, etcétera)
  2. Dicotiledóneas, con las semillas divididas en 2 partes, que al germinar producen dos hojas. Así tenemos Rosa, clavel, Violeta, madreselva, Margarita, loto, nenúfar, Azalea, amapola, sauce, haya, castaño, roble, cáñamo, remolacha, nabos, col, berro, arveja, alfalfa, trébol, zanahoria, perejil, patatas, berenjena, tomate, lechuga, sandía, melón, cardo, ortiga, ciruelo, manzano, peral, cerezo, olivo en infinidad de otras plantas con flores que se cultivan en las huertas o embellecen los jardines.
Con las angiospermas, que son la mayoría de las plantas que hoy conocemos, el reino vegetal invadió todos los rincones del mundo y se adaptó a todos los suelos y climas.
La Clave es la Nutrición
La diferencia más importante entre los vegetales y los animales radica en la forma de su nutrición.
Las plantas, debido a que la clorofila les permite hacer uso de la energía lumínica del sol y transformarla en energía química, sólo necesitan dióxido de carbono, que toman de la atmósfera al respirar por sus estomas, y agua, qué absorben del suelo mediante sus raíces, junto con las sales minerales que se encuentran disueltas en ella.
Se dice que las plantas son autotrofas, porque forman su propia sustancia orgánica en el proceso de fotosíntesis, reelaborando los mencionados nutrientes inorgánicos.
En cambio, los animales son heterótrofos, porque sólo se nutren de alimentos orgánicos ya sintetizados por otros organismos, es decir, sólo pueden formar su propia materia constitutiva nutrientes complejos proporcionados por las plantas, que ya han producido su materia valiéndose de la radiación solar y de las sustancias del suelo y el aire.
Los animales carnívoros comen a los animales herbívoros, de modo que el ciclo se cumple inexorable mente.
Los seres humanos también son heterotrofos, y además omnívoros, ya que se alimentan de toda clase de sustancias orgánicas.
Todos los seres vivos, aunque no manifiestan cambios ante nuestra vista, están en permanente actividad orgánica:
En sus células, tejidos y órganos se desarrollan incesantes procesos vitales, con el correspondiente consumo de energía, proporcionada por las sustancias químicas que los constituyen y, en el caso de las plantas verdes, cambian por el sol.
Esta es la Fuente original de toda la energía utilizada por los organismos vivos y, en consecuencia, el elemento desencadenante de todos los procesos vitales.

 

¿Cuál Es La Estrategia de las Plantas?
Durante mucho tiempo, se pensó que las plantas se formaban y crecían simplemente a costa de las sustancias que sus raíces absorbían del suelo.
Esta explicación no satisfizo a Jan Baptist Van Helmont (1577- 1644), científico belga que en 1630 decidió hacer un largo y paciente experimento:
Plantó un sauce en un recipiente adecuado, después de haberlo pesado, lo mismo que la tierra, y luego durante 5 años.
Vigilando día a día su crecimiento.
Al cabo de ese tiempo lo volvió a pesar y resultó que había ganado 75 kilos mientras que la tierra que lo sustentaba sólo había perdido 60 gramos.
Este experimento probaba convincentemente que la tierra no era la fuente originaria de la materia vegetal. Van Helmont dedujo que lo esencial para la planta era el agua.
Estudios posteriores aportaron otras conclusiones: la tierra dota a las plantas de sales minerales y aparte del agua de riego (especialmente el H) es incorporada a los tejidos vegetales, pero el alimento fundamental de las plantas no está en el suelo ni en el agua, sino en el aire.
De este, las plantas toman con preferencia el anhídrido carbónico.
Si se hacen crecer vegetales en un suelo totalmente libre de materia orgánica, podrían obtener su alimento a partir únicamente del dióxido de carbono atmosférico.
Naturalmente qué, para crecer, las plantas necesitan también compuestos nitrogenados proporcionados por el suelo.
Todavía hoy cuesta comprender que las plantas obtengan del aire el material de que se componen.
La explicación está en los procesos químicos internos, por los cuales el bióxido de carbono se transforma en sustancia vegetal.
En estos procesos tienen lugar merced a la capacidad de la clorofila para captar la energía lumínica del sol y convertirla en energía química.
La clorofila es un pigmento cuyos átomos están dispuestos en forma tal que la luz que incide sobre la superficie de las hojas es captada por las moléculas y, con ayuda de enzimas, esa luz se transforma en la energía química que hace posible los procesos orgánicos del vegetal.
La fórmula que describe esta estrategia global de la vida vegetal es la siguiente:
Energía lumínica + CO2 + H2O = hidratos de carbono + O2.
Esta fórmula indica que las plantas, mediante la energía solar, consumen moléculas de dióxido de carbono y de agua y las convierten en moléculas de hidratos de carbono ( materia vegetal), liberando oxígeno como residuo.

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