Los Océanos y Continentes

Los Océanos y Continentes

Tras reconocerse la redondez de la tierra a iniciarse la era de los descubrimientos geográficos, pudo tenerse una idea de la magnitud de la superficie oceánica.

Pero aún en el siglo XVI, el cartógrafo flamenco Gerardo Mercator (1512-1594) pensaba que el planeta se dividía en partes iguales entre la Tierra y el agua.

Ellos se hubieran asombrado de saber que el agua cubre el 70.8% de la superficie terrestre.

Hoy, las fotografías de la tierra que envían los satélites artificiales nos muestran un planeta azul, en el que los continentes navegan entre mares que duplican su superficie.

En realidad, la tierra es un caso único entre los planetas del sistema solar.

Sólo ella ofrece una temperatura superficial que permite la existencia de agua en los tres estados:

  • sólido
  • líquido
  • gaseoso

Sólo ella muestra nubes de vapor de agua que se descarga en lluvias, las cuales alimentan los ríos que desaguan en los mares.

¿cómo se formó la atmósfera?El océano Pacífico es el más vasto. Cubre más de 166 millones de kilómetros cuadrados, casi un tercio de la superficie del globo. Está situado entre Asia, Australia, América y la Antártida. Se comunica con el Índico al sur de Tasmania y con el Atlántico al sur del Cabo de Horno y mediante el canal de Panamá. Su profundidad media es de unos 4000 metros, pero en la fosa de las Marianas llega a los 11000 metros.

Los geógrafos han determinado la existencia de cuatro océanos:

  1. Atlántico
  2. Pacífico
  3. Índico y
  4. Ártico.

Algunos añaden el Antártico, aunque éste se forma con la parte sur de los tres primeros.

Bien podría hablarse, sin embargo, de un solo océano, ya que en realidad se trata de una inmensa masa única de agua sanada de la que los continentes emergen como islas.

Funciona como la gran central de energía de la Tierra, alimentada por el sol:

Es un inmenso acumulador de calor que regulan nuestro clima y suministra alimentos, minerales y energía al planeta entero.

Permite además al hombre trasladarse de un lugar a otro, ofreciendo la forma más barata de transporte.

Sus riberas son lugar favorito para el esparcimiento y el bello, y grandioso espectáculo que ofrece ha inspirado siempre a los poetas y deleitado a las almas sensibles.

El Océano Atlántico tiene 86 millones y medio de kilómetros cuadrados, la sexta parte de la superficie terrestre. Separa a Europa y África del continente americano. Una dorsal media que lo divide en sentido longitudinal, a 3000 metros de profundidad, separa los llamados Valles Atlántico Oriental y Occidental, que tienen de 4500 a 6000 metros de profundidad. Su depresión más profunda, de 9200 metros, se localiza en Puerto Rico.

¿Cómo se formaron los océanos?

Esto es, todavía una incógnita.

Sin embargo, los científicos han adelantado algunas hipótesis que bien podrían darnos la pista de los procesos que los originaron.

La tierra en formación de hace 4600 millones de años era seguramente muy diferente de la que conocemos hoy.

Es posible que tuviera un tamaño mayor.

Un núcleo de rocas fundidas y una atmósfera muy distinta de la actual.

Ya hemos visto como esa atmósfera fue cambiando.

Entorno de la tierra se acumularon espesas nubes, mucho contenido de vapor de agua se descargó en lluvias que duraron prolongados períodos.

Así, el agua se depositó en las depresiones del planeta formando los océanos.

Si todavía esa agua hubiera seguido suspendida en la atmósfera, habría desaparecido como los gases primitivos, tan volátiles como el Neón y el Xenón.

Justamente el agua tiene un peso molecular de 18, es decir, menos que el peso atómico del neón.

Por eso muchos estiman que el agua debió estar contenida en cuerpos compuestos, quizás silicatos hidratados, hasta que se formó la Tierra.

Al enfriarse esas rocas durante los primeros mil millones de años del planeta, el agua habría quedado liberada.

Los cambios de la hidrosfera continuaron.

El océano adquirió probablemente sus características actuales hace 1500 ó 2000 millones de años y al menos desde hace 100 millones de años ha mantenido invariablemente su composición química.

Sin embargo, no ha dejado de modificarse la conformación geográfica, es decir, la forma de los océanos en relación con la de los continentes.

Los conocimientos sobre la tectónica de placas alimentaron la teoría de la deriva de los continentes.

LA GRAN MURALLA VERDEEl océano Índico tiene 73 millones y medio de kilómetros cuadrados. Totalmente cerrado al norte por el continente asiático, se extiende en el hemisferio sur entre África, Indonesia y Australia. Está dividido en dos cuencas.

deriva continental

En el siglo XVII, Francis Bacon (1561-1626) especuló sobre el ajuste de los continentes entre sí y Robert Hooke (1635-1703) descubrió fósiles marinos en Tierra Firme, lo que consideró una prueba evidente de los cambios cíclicos transcurridos en la superficie terrestre a lo largo de dilatados periodos de tiempo.

Por su parte, Alexander Von Humboldt (1769-1859) explicó que el viejo y el nuevo mundo habían estado alguna vez unidos y luego se habían separado.

Solamente así podía explicarse que los contornos de Sudamérica y de África coincidieran como las piezas de un rompecabezas, y también en los fósiles hallados en las minas de Carbón de Europa y Norteamérica tuvieran tantas similitudes.

Basado en estas y otras informaciones, Alfred Wegener (1880-1930) concibió en 1912 su teoría de la deriva continental.

Sostuvo que los continentes y los fondos oceánicos tienen una naturaleza esencialmente distinta:

Los continentes están formados por bloques de rocas graníticas livianas ( el sial, de sílice y aluminio) que flotan sobre rocas basálticas más densas ( el sima, de sílice y magnesio), las cuales afloran en los fondos oceánicos.

La extensión inicial ocupada por el sial se ha reducido, mientras que su grosor aumentado, debido a los plegamientos ocurridos en el tiempos geológicos.

A la vez, se fue rompiendo en fragmentos, que actualmente cubren un tercio de la superficie terrestre.

Los actuales bloques continentales tienen los contornos que alcanzaron en el mesozoico cuando se rompió el supercontinente que lo engendró.

La geofísica moderna ha demostrado, pues, que hace cientos de millones de años todas las masas terrestres del planeta formaban un solo supercontinente, Pangea.

Y que éste pasó por un proceso de fraccionamiento en virtud del cual los continentes que hoy conocemos se fueron separando.

Teoría del supercontinente Pangea

Wegener reconstruyó la historia de la Tierra:

Ensambló cordilleras y formaciones sedimentarias, reunió evidencias de las huellas dejadas por antiguas glaciaciones y estudió la distribución de las plantas y animales, tantos fósiles como vivientes, en los continentes hoy separados.

A este esfuerzo integrador se debe la aceptación que ha alcanzado la teoría de la deriva continental.

La prueba fundamental fue aportada por los estudios magnéticos de los fondos marinos.

Se pudo averiguar que la corteza del fondo del Océano Atlántico presenta una disposición simétrica a ambos lados de una gran cordillera volcánica que se extiende en el centro del océano.

En esta cordillera se estaría creando una nueva corteza marina, que surge por una grieta en la corteza terrestre y empuja hacia ambos lados, produciendo así un ensanchamiento del Atlántico.

Este sería compensado por la contracción del Pacífico.

El Pacífico septentrional carece de cordillera, pero en su parte occidental existe una profunda fosa que se abre junto a la masa continental asiática.

Allí la delgada corteza del fondo oceánico es empujada poco a poco bajo el continente y va penetrando en el manto, con cuya masa se funde y se mezcla.

El proceso de separación y remodelamiento de los continentes es la causa del surgimiento de las cordilleras, en las zonas donde los continentes entrechocan.

Es probable que toda la Península India se haya movido hacia el Asia central forzando el surgimiento del Himalaya.

En cambio, la línea del mar Rojo podría indicar una grieta nueva de la corteza terrestre que está separando África de Arabia y que tiende a convertir ese estrecho mar en un océano en permanente expansión.

El punto culminante de la investigación se ha alcanzado en los últimos años por medio de los rayos láser emitidos desde satélites artificiales en órbita alrededor de la Tierra.

Ello ha permitido medir directamente el incesante ensanchamiento del Atlántico, de un par de centímetros por año.

No es mucho, pero, de mantenerse el mismo ritmo, en un millón de años la anchura del Atlántico habrá crecido 20 kilómetros.

El Agua en la Tierra
Superficie de la Tierra…….. 510.074.600 kilómetros cuadrados

Continentes……………………… 148.940.540 kilómetros cuadrados

Agua………………………………….. 361134060 kilómetros cuadrados

Océano Pacífico………………. 166242517 kilómetros cuadrados

Océano Atlántico……………. 86557800 kilómetros cuadrados

Océano Índico…………………. 73427795 kilómetros cuadrados

Océano Ártico…………………. 13223763 kilómetros cuadrados

El biotopo marino es el que exhibe un mayor grado de constancia. En él, los organismos productores y consumidores se condicionan mutuamente y dan a la biocenosis un carácter autosuficiente.
Mares Principales
Mar del sur de China……. 2974615 kilómetros cuadrados

Mar Caribe……………….. 2515926 kilómetros cuadrados

Mar Mediterráneo….…. 2509969 kilómetros cuadrados

Mar de Bering……. 2261070 kilómetros cuadrados

Golfo de México…. 1507639 kilómetros cuadrados

Mar de Ojotsk…….. 1392125 kilómetros cuadrados

Mar de Japón……… 1012949 kilómetros cuadrados

Bahía de Hudson…. 730121 kilómetros cuadrados

Mar de Andaman…. 564879 kilómetros cuadrados

Mar Negro…………… 507899 kilómetros cuadrados

Mar rojo……………… 452991 kilómetros cuadrados

Mar del Norte……… 427091 kilómetros cuadrados

Mar Báltico ………… 382025 kilómetros cuadrados

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.