El bióxido de carbono

El bióxido de carbono

Ya en 1896, el físico sueco Svante Arrhenius señaló que el aumento del contenido de CO2 en la atmósfera, podría producir graves alteraciones del clima global, advertencia que su colega inglés T.C. Chamberlin confirmó el 1899.

Aunque en los 50 años subsiguientes las alteraciones predichas no se observaron, los registros posteriores obligaron a volver a hablar sobre el tema.

Los procesos industriales, los motores de combustión interna y la tala de los bosques han incrementado la presencia de CO2 en la atmósfera  entre el 10 y el 15% en el último siglo y provocado el efecto invernadero.

Resulta aleccionadora una comparación con nuestros planetas vecinos, Venus y Marte. ambos poseen una atmósfera rica en CO2, entre 95 y el 97%, con un considerable efecto invernadero.

Por supuesto, no hay vida en ellos.

La tierra se encuentra entre los dos y, si tuviera la misma composición atmosférica, su temperatura superficial sería de unos 50° centígrados.

En esas condiciones, la vida se reduciría a unas pocas especies.

Año tras año se queman millones de toneladas de carbón y petróleo, que pasan a la atmósfera en forma de bióxido de carbono.

Si éste se quedara en ella, aumentaría enormemente su concentración.

Felizmente ellos no se produce en la escala temida debido a que gran parte del bióxido de carbono se disuelve en los océanos ( 19 mol m 2/año).

Lo cual no impide que el contenido de bióxido de carbono en la atmósfera que está a razón de 0,2% por año.

Dos tercios de la producción actual de CO2, a partir de combustibles fósiles, se localizan en los países industrializados.

Los países en desarrollo producen el resto.

El bióxido de carbonoEl excedente de bióxido de carbono en la atmósfera, debido a su emisión excesiva y a la tala de los bosques que lo absorben, constituye el problema ecológico fundamental.

Detener la producción de CO2 no es fácil, porque exige un cambio de tecnologías.

Los vehículos con motor de combustión interna tendrían que adaptarse a los combustibles no contaminantes, y ahí 180 millones de ellos en los Estados Unidos, 140 millones en los 6 principales países de Europa y 50 millones en Japón.

Las Industrias tendrían que abandonar definitivamente el empleo del Carbón.  

Poner en marcha tecnología alternativa antes el agotamiento de las reservas de combustibles fósiles implica modificar el esquema económico mundial vigente y lesionar los poderosos intereses que hegemonizan la economía planetaria.

Esta amenaza que la ecología representa para el orden constituido se puso de manifiesto en la conferencia de las Naciones Unidas para el medio ambiente y el desarrollo, cuyas propuestas sobre el tema no fueron suscritas por los Estados Unidos concitaron observaciones por parte de los países petroleros nucleados en la OPEP.

La batalla contra la emisión incontrolada de CO2 será, entonces, ardua, difícil, y quizás prolongada.

El Paso inicial ya está dado, y es la toma de conciencia de la humanidad acerca de los peligros que acechan al planeta.

El bióxido de carbono Dondequiera que prospere el valor de la naturaleza, la molécula clorofílica asimila el bióxido de carbono para sintetizar hidratos de carbono, liberando oxígeno como residuo y, con ello, purifica el aire.

 

Quizá también te interese leer la capa de ozono.

Déjanos tus comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.