cadenas alimentarias

Cadenas Alimentarias

Los animales tienen que obtener alimentos orgánicos ya elaborados porque no pueden formarlos dentro de sus propios cuerpos.

La relación puede ser directa como en el caso de los herbívoros que comen pasto y dependen del alimento vegetal.

Una relación levemente más complicada es la del antílope que come pastos y es a su vez devorado por el león.

Estas relaciones se conocen como cadenas alimentarias y pueden estar formadas por muchos eslabones.

Todas tienen algo en común: comienzan con las plantas como productores primarios de alimento.

Los primeros animales de la cadena, se encuentran, por lo común, en grandes cantidades, pero el número disminuye en los sucesivos eslabones, hasta que el mayor carnívoro puede ser un individuo aislado en un territorio determinado.

Constituye un ejemplo de este tipo de cadena alimentaria, un campo de trébol donde hay gran cantidad de abejorros que tienen allí sus nidos subterráneos.

Los ratones campesinos, presentes en pequeño número, se alimentan de los abejorros jóvenes en sus nidos y a su vez, son devorados por los halcones.

Es muy probable, que en el área inmediata haya tan sólo un halcón o una familia de halcones.

La distribución de los halcones depende de la disponibilidad de alimentos.

Un área que contenga quinientos ratones, no podría soportar, evidentemente, muchos halcones, ya que la provisión de alimentos de estos últimos se extinguiría rápidamente.

Cadenas alimentarias semejantes se encuentran en el mar.

Para hacer frente a sus predadores, muchos animales han desarrollado defensas naturales, como las escamas córneas de este ejemplar que el leopardo no puede vulnerar.

Cadenas alimentarias acuáticas

El diminuto fitoplancton -productor primario- es comido por animales planctónicos los que, a su vez, sirven de alimento a cardúmenes de peces como los arenques.

Los cardúmenes contienen gran cantidad de peces y son devorados por otros más grandes, como el bacalao, que no es muy común y no nada en cardúmenes.

El hombre puede ser ubicado a la cabeza de una gran cantidad de cadenas alimentarias, porque utiliza como alimento una amplia variedad de productos naturales.

Desde luego, el hombre es mucho más común que la mayoría de los animales que utiliza para su alimentación.

Esto constituye una excepción a la regla de los números decrecientes en los eslabones superiores, la que -no obstante-mantiene su aplicación en otros casos.

Niveles Tróficos
El nivel trófico es la medida de la distancia que existe entre un determinado organismo y la utilización directa de la energía solar. Las plantas verdes, que emplean y transforman la energía solar, constituyen el primer nivel trófico.
Los animales herbívoros, aquellos que se alimentan casi exclusivamente de plantas, se ubican en el segundo nivel. Los carnívoros, como os lobos, que se alimentan de animales herbívoros, se encuentran en el tercer nivel. Su dependencia de las plantas es indirecta, pues de ellas los separa un peldaño.
Hay animales que, como los otarios, comen peces, los cuales se alimentan de peces pequeños, que dependen de formas vegetales diminutas. Los otarios, pues, se encuentran en el cuarto nivel trófico. Los seres humanos como los esquimales, que cazan y comen leones marinos, se ubican en el quinto nivel.
Pero, en general, los seres humanos, por ser omníboros (comen carnes y vegetales), se sitúan entre varios niveles tróficos.
En definitiva, toda la energía que llaga a la superficie de la tierra procede del sol y las plantas verdes poseen la capacidad de fijar y transformar la energía solar, mediante el proceso de fotosíntesis, en sus propios materiales orgánicos estructurales y en azucares y carbohidratos que se almacenan.
Esta vegetación es comida, digerida y sintetizada de nuevo por los animales herbívoros, que a su vez pueden ser devorados por los carnívoros y los omnivoros. De esta manera, la energía fijada por la fotosíntesis es ofrecida por el primer nivel trófico de todo el reino animal.

Para completar la descripción, deben incluirse en las cadenas alimentarias a los parásitos.

En este caso, la última etapa está formada por grandes cantidades de pequeños animales que se alimentan a expensas de un individuo mayor.

Dentro de un pez puede haber cientos de gusanos parásitos, de forma cilíndrica (nematodos).

Un hombre enfermo de malaria tiene en su sangre varios miles de protozoarios parásitos.

Cuando un parásito tiene más de un huésped, se entrecruzan los eslabones de las cadenas alimentarias.

Sin embargo, no debe considerarse a las cadenas alimentarias como simples relaciones directas que incluyen sólo algunos animales.

Cada cadena alimentaria considerada individualmente, en un medio ambiente determinado, se eslabona – de una u otra forma – con otras, de manera tal que la población vegetal y animal de esa área permanece estable.

Volviendo al ejemplo del campo de trébol, los ratones son devorados también por los gatos y las lechuzas.

Los gatos se encuentran a la cabeza de una cadena alimentaria originada en las plantas secas de trébol y que continúa con los gusanos y aves y de esta manera, se eslabonan dos cadenas, comenzando con la planta de trébol.

Teóricamente se podría decir que el número de gatos influye en la producción de semillas de trébol a través de la actividad de ratones y abejorros; pero en la naturaleza actúan muchos factores que tienden a balancear este efecto.

Sin embargo, una gran reducción en la cantidad de animales comunes, cambiará una serie de cosas dentro del medio ambiente.

La mixomatosis, por ejemplo, que hace unos años mataba en Inglaterra a una gran cantidad de conejos, privaba a los zorros de gran parte de su alimento natural.

Factores Bióticos
cadenas alimentariasEn la estructura trófica, hay tres niveles de organismos, cada uno de los cuales cumple determinada función,
1) Productores. Son los encargados de elaborar las sustancias orgánicas que utilizan tanto ellos como los demás miembros de la comunidad biótica. Viven en el medio terrestre o en el acuático, son organismos autótrofos. Además de las plantas, existen bacterias loto y quimiosinteti­zadoras, adaptadas para vivir en determinados ambientes
2) Consumidores. Incapaces de producir sustancias orgánicas a partir de las inorgánicas, consumen compuestos ya elaborados; son, pues, heterótrofos.
Pueden ser depredadores, carroñeros o parásitos. También se los clasifica de acuerdo con la fuente más importante de sus nutrientes:
a) Consumidores primarios: son los herbívoros cuyo alimento principal lo constituyen los productores,
b) Consumidores secundarios; son los carnívoros que se alimentan de animales herbívoros.
c) Consumidores terciarios; son los carnívoros superiores que se alimentan de los consumidores secundarios.
3) Descomponedores. Obtienen sus nutrientes de productos de desecho de animales y de restos de vegetales y de animales muertos, es decir detritus. Los hongos y las bacterias son descomponedores.
Éstos culminan los procesos de transformación de las sustancias orgánicas inútiles en sustancias inorgánicas, devolviendo así al ambiente abiótico los nutrientes inorgánicos que luego serán reutilizados por los productores.

Estos comenzaron a cazar aves con mucha mayor frecuencia, cosa que fue advertida por muchos granjeros.

En las laderas abiertas, donde no pastaban ya tantos conejos, comenzaron entonces a brotar arbustos.

Todos estos factores ecológicos se conectan.

En el mar, las cadenas se eslabonan de la misma manera.

Los escalones individuales pueden ser pasados por alto por algunos animales.

Las grandes ballenas, por ejemplo, comen directamente los pequeños organismos planctónicos.

Los organismos planctónicos moribundos caen al lecho del mar, donde los devoran los moluscos, anélidos y otros organismos.

A su vez, estos son consumidos por las estrellas de mar, pulpos y peces que viven en la profundidad, como el bacalao y la platija.

Los calamares gigantes comen todo los tipos de animales del lecho marino, mientras que ellos forman la dieta principal de los elefantes marinos y los grandes cetáceos dentados como el cachalote.

Los animales muertos, incluso los corpulentos carnívoros que no son cazados por otros, al morir por enfermedad o vejez, son consumidos en gran parte por animales que se alimentan de carroña, como los escarabajos enterradores, buitres y hienas.

Gran parte de material orgánico es atacado por las bacterias formándose compuestos simples que son transformados nuevamente, por las plantas, en materiales orgánicos alimenticios.

De la misma forma ocurren los hechos en el mar:

Los animales muertos son descompuestos y las sales disueltas son arrastradas a la superficie por las corrientes y allí utilizadas por el fitoplancton.

El tigre, animal carnívoro por excelencia, se alimenta de otros mamíferos que, como la gacela, son herbívoros o como el babuino, además de frutos, come pájaros e insectos, que a su vez se nutren de vegetales. Las plantas verdes, únicos seres capaces de utilizar la energía solar directamente, constituyen la base de las cadenas alimentarias.

 

Independencia entre la vida animal y la vegetal
Los componentes bióticos del ecosistema están representados por los organismos autótrofos y heterótrofos que en conjunto constiutuyen la comunidad viva.
Llamamos autótrofos a los organismos que, como las plantas, son capaces de producir compuestos orgánicos a pertir de sustancias inórganicas que toman del medio, como agua y sales minerales.
En cambio, son heterótrofos los organismos que se alimentan de materiales orgánicos ya formados en la naturaleza. Tal es el caso de los animales, los hongos y muchas bacterias. El hombre es heterotrofo. Los animales no pueden existir sin oxígeno libre, pero éste no estaba disponible en la atmósfera primitiva.
Con la aparición, desarrollo y proliferación de las plantas, que exhalan oxigeno como desecho después de descomponer el bióxido de carbono, se formó la atmósfera capaz de sostener la vida animal.
En algún momento de la evolución, las formas de vida animal empezaron a utilizar a las plantas en 2 sentidos: Comiéndoselas por el alimento que contienen (hidratos de carbono) y respirando el oxígeno que ellas liberan. La ecuación que describe la vida animal es: hidratos de carbono + O2 = CO2 + H2O + energía.
Es decir, el hidrato de carbono de las plantas, que los animales obtienen al comerlas, es quemado en presencia de oxígeno, con lo cual se generan bióxido de carbono y agua como residuos. Este proceso de combustión produce energía química, utilizada por las células de los tejidos para formar sustancia animal. Por eso los animales pueden crecer y realizar sus funciones fisiológicas ayudados por las plantas (hidratos de carbono) de las que se alimentan.
En la naturaleza, las plantas y los animales dependen por completos unos de otros. Las plantas producen el oxígeno que los animales respiran; los animales exhalan el bióxido de carbono que las plantas utilizan como material constitutivo. Las plantas ofrecen los hidratos de carbono que alimentan a los animales: cuando estos mueren, sus restos orgánicos en descomposición abonan la tierra cuyas sustancias minerales alimentan a las plantas.
Es un proceso cíclico. Estas comprobaciones ponen de manifiesto la completa independencia entre la vida animal y la vegetal.
Y demuestran que toda la vida (animal y vegetal) depende de la energía solar: las plantas en forma directa, por medio de la fotosíntesis; los animales en forma indirecta, mediante las plantas. Sin el sol, la tierra no solo carecería de luz, sino también de vida.

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